9/2/08

Bajo el vuelo de cometas

Día húmedo y azul. En el Forum, bajo la placa fotovoltaica que nos cobija como un tejado inverosímil, miramos el mar adormecido. Las olas llegan cansadas, convertidas en una lámina plateada y finísima. Entre la orilla y el horizonte se interpone la inmensidad.

Yoshiko ya tiene su bicicleta y se siente una barcelonesa más pedaleando bajo las cometas que los niños vuelan en la playa. Nos acompañan sus amigas Naho y Satomi con sus bicis alquiladas para la ocasión. Llegamos hasta el puerto viejo y recorremos el Moll de la Fusta para terminar junto a la estatua de Colón. La ciudad chisporrotea: alegres oleadas de turistas bajan de las Ramblas para cruzar por la pasarela de madera hasta el Maremàgnum. Miro los blancos mástiles de los veleros. Los peces arañando la superficie oleosa del agua. Los alegres rostros de mis compañeras. La dulzura de este invierno mediterráneo. En mi memoria, un haiku:

Ware ima koko ni.
Umi no aosa no
kagiri nashi.

Yo, ahora, aquí.
El azul de un mar
que no tiene límites.

(

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