04/04/12

La cabellera de la Shoá

"Dice que la fatalidad es el motor de la vida y que por no asumirla "unos se hacen jefes de Estado, otros directores generales y otros, poetas". Eso, no obstante, no garantiza nada. Si la poesía no viene, no viene. Es inútil llamarla: "No basta con escribir sobre temas eternos para asegurarte la eternidad". (...)

"No había vuelto a la poesía y pensé que sería por algo. Cuando no llegan las palabras es tal vez porque uno no se lo merece". (...)

Todo cambió hace dos años. Durante una visita al campo de exterminio de Auschwitz, descubrió 1.950 kilos de pelo de mujer que ocupaban un mueble de 14 metros. "Cuando lo vi tuve que poner las manos en el cristal porque con los ojos no me valía", recuerda.

"Había cabello rubio, moreno, pelirrojo, todo mezclado, decolorado por el paso del tiempo. De repente, me pregunté ¿de qué color es este pelo? Era un color nuevo. No había existido antes". Cuando salió de un lugar sobre el que lo había leído todo y en el que casi todo terminó sorprendiéndole, se dio cuenta de que debía responder a aquella pregunta y "dar una limosna a aquella mendicidad".

El resultado de aquel impulso es La cabellera de la Shoá, un poema-libro de 1.000 versos con el que se cierra la nueva edición de su poesía reunida Biografía (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores).

Fue en plena guerra y a su madre "se le puso una palpitación que ya no la abandonó nunca": el temor de que llegara una carta anunciando que su padre había muerto defendiendo la República. Pasó la guerra pero no el temor, que no se materializó pero devolvió a la familia al pueblo de los padres, Tomelloso. (...)

A él lo convirtió en estudioso del flamenco, alguien que se sabe de memoria decenas de coplas como esta: "En la torre está el reloj / el mochuelo, en el olivo / en mi corazón, la pena: / cada cosa está en su sitio".
Félix Grande la elige para subrayar lo que el dolor tiene de impulso. De ahí que él resuma su obra en dos parejas de palabras: indignación y piedad, cólera y compasión. Y otra más: madre y espanto.
"Me encontré con las palabras. Dios las bendiga. Me salvaron la vida. Me ayudaron a sobrellevar la vida y a entender a una madre que amenazaba con tirarse al pozo o con colgarse de un árbol", dice. "Luego me encontré con una mujer. También me salvó la vida", añade refiriéndose a su esposa, la poetisa Francisca Aguirre.
Grande no ha parado en todo este tiempo, pero la poesía, dice, es otra cosa: "Es un estado de gracia, no un género literario. Necesita una disposición especial, una mezcla de inocencia y coraje".

A él esa disposición le "volvió" en Auschwitz. ¿No le paralizó saber todo lo que habían escrito las propias víctimas? "Auschwitz supuso tal nivel de regresión humana -mezcla de comportamiento prehistórico y muerte industrial- que un intelectual de nuestro tiempo tiene la obligación de enfrentarse a un hecho así".

1950 kilos de pelo
(Fragmento del poema La cabellera de la Shoá)

Mil novecientos cincuenta kilos de pelo de mujer
pesando para siempre sobre la pesadumbre craneana.
Mil novecientos cincuenta kilos de pelo de mujer
partiendo en dos mitades la historia de la Historia.
Cada cabello de esta pelambrera
equivale a un crujido de placenta.
Cada pelillo de este Bulto
canta un réquiem a los alvéolos del humo y la ceniza.
Cada uno de los pelos de esta hecatombe capilar
llora con todos su dos ojos al pie de la tijera
uno a uno lagrimando el Poder del desprecio.
Y cada cabellito de esta pelambre muda
en un discurso universal de pena
y un párrafo de luto colosal
y una conversación sensual con el futuro
y un mitin amoroso cebado de memoria.
En cada anonimato de ese pelo
vuela con una lágrima en el pico
la muchedumbre de la consolación.
¡Baja a esta cueva misericordiosa!
Esta es la cabellera de la Shoá.
Calla más que el silencio y está ciega.
Lo ve todo. Retumba.

("Si no llegan las palabras es que no lo mereces, de Félix Grande. El País, 11/05/2011, p. 36)

Lo que dice Günter Grass sobre un ataque a Irán

 Lo que hay que decir

"Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página.

Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.

¿Por qué he callado hasta ahora?

Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?

Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos."

 (Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publica hoy en el diario Süddeutsche Zeitung)  (El País, 04/04/2012)

01/05/11

"Cada artista tiene su método... Víctor Díez se decantó alguna vez por timbrar en los portales y recitar sus versos por el telefonillo"

"No hay mejor lugar para un recital poético que el mercado municipal. Ayer a mediodía, con la plaza de abastos de A Magdalena de Ferrol en plena ebullición, Olga Novo se apostó en una esquina del recinto y regaló a los viandantes algunos de sus últimos versos todavía inéditos.

"Vivir tres veces sendo eu mesma. Esta será na morte, a miña última palabra", declamó ante un público tan heterogéneo como atento, entre los que se contaban varios ancianos cargados con bolsas de huevos y tomates, un grupo de escolares y los clientes de una terraza próxima que aplaudían a ratos, entre trago y trago.

Olga Novo (Pobra do Brollón, 1975), una de las voces más frescas de la lírica gallega, no estuvo sola en su conquista poética del mercado ferrolano. La acompañaron el acordeón y la guitarra de Elicio y Al Vidal, Los Gatos, que adornaron con sonidos sus palabras apostados a la sombra de la pescadería municipal.

Ferrol celebra estos días su IV Semana da Poesía Salvaxe, una singular iniciativa cultural que el Gobierno local alumbró en 2008 con la filosofía de arrancar la cultura de los espacios cerrados y lanzarla a las calles en busca de improvisados escenarios.

A este lírico fin sirve cualquier esquina, parque, capilla o pub de la ciudad. A Palabra encarnada, la semana salvaje del verbo poético (del 27 al 30 de abril) arrancó el pasado miércoles y hasta mañana, cualquier artista puede sorprender a los transeúntes mientras caminan, hacen la compra o toman un refrigerio. (...)

Este acontecimiento "de humildes proporciones", según Juan Carlos Valle Karlotti, uno de los organizadores, ha convocado este abril en Ferrol a 17 creadores y músicos gallegos y portugueses "ligados de un modo u otro a la palabra poética".

"Se trata de poner la palabra desnuda en la calle sobre espacios de tránsito reconvertidos en escenarios. Darle al verbo poético el valor que tiene en un mundo de ruido plagado de imágenes y sonidos", explica Carlos Valle, empeñado en volcar directamente la poesía sobre sus dueños y a la vez, sus destinatarios: el público.

La semana poética ferrolana comenzó el miércoles bajo los señoriales plataneros del Cantón de Molíns con un escogido recital muy politizado y profundamente anticapitalista en las veteranas voces de Guillermo Ferrández, Karlotti y Víctor M. Díez.

Al filo de la medianoche, O Leo, Leo F. Campos (Vigo, 1974), despachó sus Poemas dos escombros en flor, anárquicos y humorísticos, entre la sorprendida clientela del pub Cazadores de la calle Magdalena.

"No es lamento y melancolía. La poesía también puede ser un hecho político o cómico", resumen sus organizadores, orgullosos de la buena acogida de una iniciativa que nació del empeño de tres poetas locales (Karlotti, Marcos Lorenzo y Guillermo Ferrández) que hace cuatro años llevaron el proyecto hasta los despachos del consistorio buscando financiación.

"La poesía es más necesaria que nunca en este mundo que vivimos. Es aferrarse a esta belleza minoritaria, a la búsqueda de la autenticidad de la vida", cuenta Olga Novo. Esta poetisa de 36 años lanzó ayer al aire algunos de los últimos poemas en pleno centro de la ciudad para "probar en directo como funcionan" y se fue más que satisfecha con los aplausos cosechados.

Cada artista tiene su método y apelando al componente más salvaje de la semana poética, Víctor Díez se decantó alguna vez por timbrar en los portales y recitar sus versos por el telefonillo. Más de un abuelo también se animó a declamar en público poemas épicos y antiguos animado por el ambiente lírico de la ciudad, recuerda Lorenzo.

Ayer, este festival de la palabra encarnada se prodigó a mediodía entre las placeras del mercado central de A Magdalena y por la tarde, la plaza del Inferniño funcionó como teatro abierto para una Poeticasession en la que se volcaron casi todos los artistas que participan en esta edición, que improvisaron música y versos.

Los escenarios de la poética ferrolana serán hoy el mercado de Recimil, la plaza de Canido y la biblioteca municipal, de la mano de la poetisa gallega María do Cebreiro, autora de Nós, as inadaptadas.

La Semana Salvaxe se cierra mañana con un esperado recital de Carlos Oroza (Viveiro, 1931), a las 13.00 en Cazadores, y la música al trombón de Günter Heinz y Vanesa Vidal en la capilla del centro cultural Torrente Ballester." (El País, Galicia, 29/04/2011, p. 8)

10/04/11

"La belleza no es un lugar al que van a parar los cobardes. Ahí nació en mí la idea de la belleza vinculada a la justicia"

"Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Lêdo Ivo es un hombre viejo que vive en Brasil y que sale en las antologías con cara de loco".

Esto dice un pasaje de uno de los poemas más celebrados de la poesía española reciente. Amancio Prada le puso música y pertenece al libro La casa roja (Calambur), con el que Juan Carlos Mestre obtuvo en 2009 el Premio Nacional de Literatura. (...)

El autor leonés venía de leer poemas en la cárcel cordobesa y su amigo lo esperaba con cierto desasosiego: "Me dijeron que estaba en prisión y pensé: ¿qué habrá hecho? Parecía un maleficio".

Pregunta. ¿Cómo escucha un preso un poema?

Juan Carlos Mestre. En una cárcel solo hay una posibilidad de escuchar un poema y es colocándose en la misma posición del escritor: convirtiéndolo en un acto de legítima defensa contra la corrupción que del lenguaje ha hecho el poder, pensando en lo que han dejado de significar las palabras justicia y misericordia.

Uno no puede llegar allí y decir que está muy contento de que lo hayan invitado. ¿Cómo va a estar contento si aquello está lleno de gente condenada a cinco años por delito contra la salud pública porque los han pillado con unos gramos de hachís? Si aquí fuera todo el mundo se mete de todo.

Han leído algunos presos que participan en un taller, entre ellos, una pareja que vive en distintos módulos. Cada uno ha leído un poema dedicado al otro. Estremecedor.

Lêdo Ivo. La palabra puede ser consuelo o rebelión. Puede que un preso, o alguien en una situación extrema, sea el lector más exigente posible. No hay mayor prueba para un poema.

P. ¿La escritura es libertad o es únicamente una metáfora?

L. I. La poesía es a la vez libertad y, por lo que tiene de arte sometido a unas reglas, esclavitud. La poesía no es solo un impulso, también es un aprendizaje que solo interrumpe la muerte. El poeta es un alumno perpetuo, alguien que trata de ampliar su propia tradición buscando en otras lenguas.

Tal vez los españoles no lo necesitan porque -con Góngora, con San Juan, con Rubén Darío...- pertenecen a la poesía más rica de la historia. Mestre ha nacido en una cuna de oro. Mi tradición es más pobre. Pertenezco a un país en formación. (...)

P. Antes hablaba de su tradición, pero usted ya pertenece a la tradición española, en parte por el poema de Mestre.

L. I. Sí, soy una invención de Juan Carlos Mestre. Y es maravilloso, porque los poetas necesitan que alguien los invente para ser ellos mismos.

P. ¿Cómo surgió ese poema?

J. C. M. Un día pensé, como Shelley, que los poetas eran los legisladores del mundo. Hoy sabemos que no, que los legisladores son los mercaderes. Tal vez a los poetas les quede la tarea de ser los legisladores de lo invisible.

Un día le escuché a Antonio Pereira hablar de Lêdo Ivo y lo que leí me recordó que Gamoneda, otro maestro, dice que la belleza no es un lugar al que van a parar los cobardes. Ahí nació en mí la idea de la belleza vinculada a la justicia. La poesía es el lenguaje de la delicadeza humana. Propone una delicada pero pertinaz resistencia al discurso único.

P. ¿Por eso es minoritaria? Lêdo Ivo dice que ningún poeta es oscuro.

L. I. A la inmensa minoría, decía Juan Ramón Jiménez. Es verdad. La poesía no es un objeto de consumo sino de conciencia. Yo creo que los poetas deberían ser los legisladores de lo visible, de lo material. Yo creo en Dios pero no creo que los poetas sean los embajadores de Dios sino los servidores del hombre y del lenguaje.

J. C. M. No conozco a ningún poeta hermético. Sospecho que solo lo difícil es estimulante, pero no hay que confundir lo difícil con lo oscuro. La sociedad contemporánea impone una sola lógica de discurso: el poder siempre quiere que las palabras no signifiquen ninguna otra cosa que aquello que está previsto. Y el poeta es consustancialmente desobediente.

L. I. El poder sabe que los poetas son una voz incómoda. Cantan por los que no puedencantar." (LÊDO IVO Y JUAN CARLOS MESTRE: Versos para la redención... y la rebelión. El País, 09/04/2011, p. 38)

21/03/11

"Un poeta es un mundo encerrado en un hombre"

"Thomas Stearns Eliot: "La poesía no es una liberación de las emociones, sino la escapatoria de ellas; no es una expresión de la personalidad, sino una evasión de dicha personalidad". (...)

Al fin y al cabo, como dijo Victor Hugo, "un poeta es un mundo encerrado en un hombre". (...)

¿Pero cómo reconocarla? Federico García Lorca lo intenta con un juego de palabras que eñade más misterio: "Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio que tiene todas las cosas". (...)

Y Walt Whitman lo advierte cuando nos susurra que "un gran poema no no es el fin para un hombre o para una mujer, sino más bien el principio".

Entonces, la voz de Gabriel Celaya, de quien este año se conmemora el centenario de su nacimiento, hace su aparición con una clave: "La poesía es un arma cargada de futuro".

Revolotean sus palabras hasta que Derek Walcott trata de resolver el misterio vistiéndolo de enigma, ironía y lo que cada uno quiera ver: "Un poema es un debate con Dios, y me imagino que Él entiende esto". (El País, Blog Papeles perdidos, 21/03/2011)

25/02/11

"Sucedió un lunes a las 11.20. Mientras los guardas de la torre comían sándwiches..."

"La literatura norteamericana ha dado la bienvenida a un nuevo género en las estanterías de las librerías: los militares convertidos en escritores. (...)

... la particularidad de estos libros es que los narran soldados rasos -aunque casi todos con títulos universitarios-, hombres situados en la primera línea de fuego.

Mascar el polvo de las agrestes cordilleras afganas y evitar ser eliminado por los talibanes o ver cómo un ataque suicida con bomba en una plaza de Mosul (Irak) arranca de cuajo las dos manos a un compañero a la vez que vuela en pedazos a decenas de transeúntes les empujó a exorcizar las experiencias a través de la palabra, en prosa o verso.

"El teniente Jackson contempla sus inexistentes manos

No tiene sentido

Ningún sentido

Los muñones agitados al aire

Cuando unos instantes antes hacía 'bombas' de chicle

Desde la ventanilla de su Humvee...".

Con cien líneas de versos, el soldado Brian Turner describe el ataque en el que el insurgente se inmola en nombre de Alá. El título del poema es 2.000 libras y no escatima detalles sobre la crueldad de la guerra:

"El sargento Ledouix de la Guardia Nacional (...)

Morirá desangrado en pocos minutos

Pero se encuentra rodeado de una extraña belleza

Con la mano de una mujer tocándole la cara, cariñosamente

Como lo hubiera hecho su esposa

Sorprendido de encontrar una alianza en la destrozada mano

El oro brillante hundiéndose en la carne que ya toca el hueso".

Al escribir "Here, Bullet" (aquí, Bala), Brian Turner se limpiaba cada noche la guerra que le salpicaba por el día la cara y se jactaba de seguir vivo a pesar de tentar a las balas.

"La poesía fue el vehículo perfecto", declaró cuando se publicó su libro.

Siguiendo la tradición familiar, Turner sirvió durante siete años en el Ejército de Estados Unidos.

Uno de los poemas más trágicos es Eulogy, escrito en memoria del soldado Miller, que se suicidó disparándose un tiro en la boca mientras hacía guardia frente el Tigris.

"Sucedió un lunes a las 11.20

Mientras los guardas de la torre comían sándwiches

Y las gaviotas planeaban sobre el Tigris (...)

El soldado Miller se mete el cañón en la boca y traga fuego

El ruido hace que los pájaros abandonen el río".

(El País Semanal, 07/03/2010, p. 12 ss.)

13/02/11

"Eu falo porque me sale de adentro, del jondo"

As artistas galegas Maria Lado e Lucía Aldao logran rachar con moitos dos tópicos en torno á poesía co seu espectáculo. Vídeo da súa actuación na Coruña.

No espectáculo destas poetisas mestúrase a performance, a poesía e o humor. Como mostra do seu versos desenfadados, a primeira peza do acto que filmou Tingalaranga Audiovisual para GC, unha curiosa reflexión sobre a lingua:




04/02/11

Vladimír Holan no creía en Dios, creía en los milagros


El poeta checo Vladimir Holan

Resurrección

¿Que después de esta vida tengamos que despertarnos un día aquí

al estruendo terrible de trompetas y clarines?

Perdona, Dios, pero me consuelo

pensando que el principio de nuestra resurrección, la de todos los difuntos,

lo anunciará el simple canto de un gallo...

Entonces nos quedaremos aún tendidos un momento...

La primera en levantarse

será mamá... La oiremos

encender silenciosamente el fuego,

poner silenciosamente el agua sobre el fogón

y coger con sigilo del armario el molinillo de café.

Estaremos de nuevo en casa.

(Del libro Dolor. Traducción de Clara Janés)


"Vladimír Holan no creía en Dios, creía en los milagros; creía en el pueblo, no en los que se erigen en sus representantes exclusivos. (...)

"El poeta y el artista digno de ese nombre", escribió en 1946, "cambia el mundo y lo crea de nuevo, sea con la fuerza de la humildad, sea con la fuerza de la rebelión". (...)

Holan era "el mejor poeta" de su generación según su amigo Jaroslav Seifert, que recibió el Premio Nobel en 1984. Para entonces, Holan, al que llamaba "ángel negro", llevaba cuatro años muerto.

Igual que el hermetismo juvenil aprendido de Mallarmé había dado paso a una poesía popular y narrativa -algunos poemas son verdaderos microrrelatos-, esta dio paso a una metafísica que consigue conjugar claridad y misterio. "Para Holan todos los temas son grandes", dice Clara Janés. De ahí que imagine a Hamlet como "un Mozart dado a la bebida" o prefiera el canto de un gallo a las trompetas celestiales para el día de la resurrección.

Cuando en 1980 salió de su casa con 75 años para morir en un hospital, Holan no había dejado aquellas cuatro paredes más que un puñado de veces. Ni siquiera acudió a recoger los premios que empezaron a reconocer su obra cuando, a partir de 1963, la efímera revolución de terciopelo contribuyó a levantar el castigo a sus libros.

Todas las distancias de su vida las había recorrido cuando era un niño de seis años que caminaba cuatro kilómetros diarios para estudiar latín en un convento cercano a Podolí, el pueblo al que se había trasladado su familia desde Praga, la ciudad en la que había nacido en 1905.


"¿Por qué es pesado tu vuelo,

por qué se atrasa?

-He pasado quince años

hablando al muro

y ese muro lo arrastro yo solo

desde mi infierno

para que ahora

os lo diga todo...".

Eso dice el poema que abre Miedo, escrito el mismo año en que dejó de ser un autor prohibido." (El País, 03/02/2011, p. 38)

30/04/10

"Los que leen poesía la necesitan como drogadictos"

""La poesía nos enseña que no buscamos lo que somos", explica un autor que ha centrado su obra en el sentimiento de pérdida. "Pero no como algo negativo", advierte, "sino como una fuente de conocimiento y de amor" (...)

"El lector de poesía no se busca a sí mismo sino que busca la verdad del otro", continúa. "Y esa es la verdadera tolerancia: que un creyente lea un poema agnóstico y se emocione de la misma manera que un agnóstico lee a san Juan de la Cruz crea o no en la mística. Gracias a la poesía, a su lectura intensa y verdadera, vivimos y sentimos vidas que de otra manera no podríamos vivir. Gracias a la poesía, siendo adolescentes podemos entender la vejez e incluso podemos volver a sentir el amor cuando ya no estamos enamorados. Es su milagro". Y su misterio, cabría añadir. Un misterio que para Brines difícilmente alcanza la novela, "que siempre tiene otras lecturas, lineales o invisibles". "Lo misterioso de la poesía es que tú la escribes pero tú no la eliges. Se apodera de ti. No sabes lo que vas a decir, sin embargo, sin saber lo que vas a decir pones o tachas. Es algo muy extraño, pero ocurre así". (...)

En 1987 escribió en otro de sus libros fundamentales, El otoño de las rosas:

Vives ya en la estación del tiempo rezagado:
lo has llamado el otoño de las rosas.
Aspíralas y enciéndete.
Y escucha,
cuando el cielo se apague, el silencio del mundo".

"Cuando estamos pletóricos no escribimos", añade. "Escribimos cuando no vivimos. No queda otra, es una necesidad. No soy un poeta muy estimulado, desgraciadamente soy tacaño y sólo escribo cuando no hay más remedio. Pero cuando lo hago me siento muy pleno, muy realizado. Y además me sorprendo, porque me ayuda a encontrarme, soy yo, sin ninguna necesidad de dibujar un autorretrato".

"Siempre escribo sobre las mismas cosas pero no es lo mismo la nostalgia de un niño que la de un viejo. Desafortunadamente ya tengo poco del niño que fui, pero lo importante es la vida y sólo somos conscientes de ese don cuando nos lo quitan. Por eso la muerte siempre ha estado en mi obra, por mi amor a la vida". El escritor recuerda entonces el libro que recoge todos sus poemarios, Ensayo de una despedida, y justifica el título: "Me despido de una vida que no hemos realizado, ¿no es esa la grandeza del hombre y la del amor? ¿No nos hace afortunados el dolor de la pérdida?". (...)

"Los poetas solemos ser amigos, sin importarnos la diferencia de edad. El poeta joven está cómodo con el poeta viejo, y al revés. Por eso vivimos de cerca los cambios generacionales y por eso conocemos qué ocurre en la poesía. En España, además, siempre aparecen voces nuevas y uno se encuentra revistas de poesía en los lugares más insólitos. Y eso que la poesía tiene poca conversación. En ninguna sobremesa se habla de poesía, sólo de chismes de poesía. La poesía nos alimenta por dentro, en silencio, porque los que leen poesía la necesitan como unos drogadictos. Y por eso son lectores tan agradecidos, tan reales. Y eso es algo que nos une a todos los que la leemos". (FRANCISCO BRINES: "Los que leen poesía la necesitan como drogadictos". El País, ed. Galicia, cultura, 29/04/2010, p. 38)

25/01/10

El 'Rimbaud' canario



A veces, cuando la noche me aprisiona, suelo sentarme frente a una cabina telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.

Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar, yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas".

El País, ed. Galicia, cultura, 24/01/2010, p. 39

22/01/10

El franquismo...

Fue cuando la vida cotidiana derramaba
Cucarachas sobre la gente sin cesar,
Y se lloraba por todas la habitaciones
bien al estilo Snif; bien al estilo Buá;
Fue cuando se pasaba miedo y se gritaba
Si de madrugada sonaba un timbre o un tiro
Allí por el tercero A, o B, o por error....

Bernardo Atxaga: “Crónica parcial de los 70” (incluido en su poemario Poemas & Híbridos, 1990) sobre la represión franquista que se respiraba por aquellos años.

19/01/10

Bonnie... y Clyde




"Ni por listos, ni por desesperados les irá mejor que a otros
saben bien que la ley siempre ha ganado,
otras veces ya les dispararon
pero siempre supieron de largo
que la muerte es el salario del pecado.

Algún día se irán a pique juntos
y juntos descansarán sus cuerpos para siempre.

Habrá unos pocos afligidos,
para la ley será un alivio,
pero para Bonnie & Clyde será la muerte"

... Bonnie (la de Clyde)

"Este poema titulado La historia de Bonnie & Clyde cierra el libro (a la venta el 1 de febrero) que fue publicado en un periódico de Dallas poco antes de que la policía acribillara a balazos a la pareja. El poema inspiró la letra de la canción que Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot interpretaron en los años setenta y también una de las secuencias más desoladoras de la película que en 1967 sellaba por todo lo alto el mito." (El País, ed. Galicia, cultura, 17/01/2010, p. 45)

15/12/09

Lo amado...

Alta traición

No amo mi patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal)

daría la vida

por diez lugares suyos,

cierta gente,

puertos, bosques de pinos,

fortalezas,

una ciudad deshecha,

gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

montañas

-y tres o cuatro ríos


José Emilio Pacheco (El País, ed. Galicia, cultura, 01/12/2009, p. 39)

06/10/09

"Erofanías"... de Yolanda Castaño



"A editorial Espiral Maior vén de reeditar os libros que puxeron o nome de Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977) no centro do panorama literario entre 1995 e 1998. Contra o erotismo a un tempo lúdico e animal de Elevar as pálpebras, Delicia e Vivimos no ciclo das Erofanías revólvese agora a poeta. Por palabra - "non quero intepretar o retrato grotesco de min mesma"- e por obra: Profundidade de campo, a piques de aparecer en castelán da man de Visor, axustou contas coa imaxe emanada da escritora de Erofanía.

Pregunta. Por que escolleu o título Erofanía para reeditar os seus tres primeiros libros?

Resposta. Recolle certa idea dos tres. Foi unha palabra creada en laboratorio, un neoloxismo feito na casa, que fala de manifestacións do eros. Tamén leva esa idea de deconstrución, de certo nudismo coa linguaxe, de invención.

P. Aquela triloxía impactou e derrubou certos tabús. Tiña un programa poético?

R. Son libros escritos entre os 17 e os 19 anos e hai que contextualizalos. Están vencellados a aquela etapa vital. Logo todo se me ralentizou moitísimo. A miña idea consistía en darlle voz ao desexo cunha orientación de xénero, darlle voz ao corpo. E, ao tempo, empregar o erotismo como campo aboado para experimentos lingüísticos. E o amor fala da vida, do mundo, da escrita... e da relación co ti, sexa quen sexa. Pero non fun a única en explorar ese ámbito.

P. Inscribíase conscientemente nunha tradición literaria?

R. Aparte da poesía latinoamericana feita por mulleres nos 80, de Gioconda Belli a Ana Istarú ou Wendy Guerra, tamén era consciente de Xohana Torres, de Luz Pozo ou de Luísa Castro. Pilar Pallarés, María Xosé Queizán, unha autora que había que abordar coa túa criba persoal, e dende logo Xela Arias.

P. Detectaba carencias naquela paisaxe poética dos 90?

R. Non foi tan prográmatico, senón que respondía a un impulso estritamente persoal. Talvez por iso cambiou, evolucionou e ao mellor se apagou co tempo.

P. Erofanía remata co verso "o discurso fracasado" e dá paso a un silencio de cinco anos. O libro da egoísta (2003) cuestiona a súa obra anterior.

R. Aqueles tres libros [o último data de 1998] pechábanse con tres poéticas nas que aparece un pequeno desencanto coa linguaxe, certa frustración. A linguaxe non nolo pon nunca fácil. A idea é seguir buscando. Se me quedase no ciclo de Erofanía estaría morta. Non se debe confundir o discurso da poética co discurso poético, atopar a túa propia fórmula e sentar nela. Fuxín dese risco pechando o chiringuito un tempo. Non quería intepretar a caricatura de min mesma.

P. Pero a poeta Yolanda Castaño segue encadrada como autora erótica.

R. Malia a que hai once anos que publiquei Vivimos no ciclo das Erofanías [a obra final das recollidas en Erofanía], é certo que unha parte do público lector me encadra aí. Non sei se porque foi a primeira ou porque chamou a atención. E a miúdo tapa o meu traballo posterior.

P. Amais de silencio editorial, houbo silencio na escrita?

R. Si, totalmente. Collín outro ritmo, o da vida adulta ou o de se facer maior. Agora son moi lenta producindo e non quero forzar nada: cando sae, sae, e cando non, tenme como un cadeliño á porta agardando." (El País, ed. Galicia, Galicia, 02/10/2009, p. 8. Foto: Gabriel Tizón)

02/09/09

Déborah Vukusik



Una mujer nacida en Ourense y criada en Vigo.

"Me llamo Déborah Vukušic / soy dos mitades / mitad gallega y mitad croata / tengo 26 años / 23 de mayo de 1979 / salgo a la luz / Déborah en hebreo / abeja / Vukušic en croata / uši: orejas / vuk: lobo / abeja con orejas de lobo" (El País, ed. Galicia, 15/07/2009, p. 8)

11/05/09

Bruselas, en el recuerdo de un ex-ministro de Cultura

"Al bajar del avión en Bruselas la nieve y el viento me hacen recordar los versos del poeta norteamericano Archibald Macleish: All night in Brussels the wind had tugged as my door,

"En Bruselas, anoche, tuve el viento a mi puerta:
tiraba de mi puerta y combaba los árboles,
y para mí, recién llegado en aquel país,
era un extraño viento que soplaba
sin cesar, envarando las paredes, el piso,
el techo de mi cuarto. No podía dormir
pensando que él también era un muerto extranjero
y, bajo tierra, sentía en el flujo del viento
las raíces tirantes, sin poder comprender,
recordando los vientos lacustres de Illinois,
a aquel extraño viento. Y en la arena sus huesos
escuchaban".

Son las cuatro de la tarde y ya es noche cerrada. Apenas vislumbro, desde la ventanilla del automóvil, alma alguna que camine por sus rectilíneas calles. Al llegar al Hotel Amigo, en la Rue de l'Amigo 1-3, me siento de nuevo como en casa. Voces en todas las lenguas, un ir y venir también tempestuoso pero, sin embargo, estas paredes discretas y confortables me calman de la inquietud." (CÉSAR ANTONIO MOLINA: Adiós, Bruselas. El País, ed. Galicia, Opinión, 09/05/2009, p. 31 )

04/05/09

Ya no

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besará al irme.

Nunca sabrás quién fuí
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué
ni cómo nunca ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fuí para tí
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú ya
no serás para mí
más que tú.

Ya no estás
en un día futuro
no sabré adónde vives
con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

no volveré a tocarte.
No te veé morir.


20/04/09

Nadie escucha la música

"La belleza, como el amor, como la solidaridad, tiene un poder curativo, y, al atravesarnos de parte a parte, actúa sobre nosotros provocando un efecto dominó. Fíjense, si no, en el compositor Eduardo Soutullo. Un día leyó estos versos de Oliver Wendell Holmes, médico y escritor estadounidense que en el XIX alcanzó notoriedad pero que hoy ha caído en el olvido: "All the echoes listen,/ But in vain.../ They hear no answering strain"

"Todos los ecos escuchan,
Aunque en vano...
Pues no oyen ningún sonido en respuesta"

Y a partir de ellos, movido y conmovido por ellos, escribió un tríptico sinfónico, empleando esos versos como títulos de cada una de sus piezas." (El País, ed. Galicia, Galicia, 17/04/2009, p. 16)

27/01/09

El tiempo


El árbol detrás

de la ventana pasa, la tarde

se lleva al mundo y pasa, serpea

la vez que fui, corriente arriba

de un río ancho

Que pasa.

Voces que humedecieron

la sal del viento, ahora en esta

constelación, que pasa.

El manto de los pájaros

y el tiempo con su canción muda.

JUAN GELMAN

10/07/08

O mar dos mariñeiros

“Oes, fálame do mar, ho

-Como andamos hoxe?

-Feito unha porquería. Este tratamento déixame desfeito. O meu mal vese que non ten cura. Xa llo vexo na cara da miña muller cando ven verme. Como vas ti?

-Non sei. Supoño que vou tirando. Así que ti eras mariñeiro.

-Era. Son. Non son outra cousa, xa non podo ser outra cousa. A miña vida foi andar no mar.

-Oes, fálame do mar, ho.

-Que che fale. E que che hei falar…O mar…éche moi grande.

-Home, iso ben cho sei.

-E porque o sabes?

-Pois porque teño visto algún mapa do mundo. E téñoo visto na televisión.

-Que has saber. O mar éche moi grande. Máis grande que o mundo.

-Home, que o mundo…

-Pois é. Porque o mundo acábase, non acaba? Ti dalo andado. En auto ou en avión ou en tren, ti dalo andado, non dás?

-Home, si. E, se imos ao cas, o mar tamén.

-O mar non. O mar non ten límites. Ti vícheslle algunha vez límite ao mar?

-…

-Non ten, non ten límite. E non penses que é todo igual, porque é todo distinto, agora é así e o barco segue para adiante e logo o mar é doutra maneira, agora é liso e logo non, agora é manso e logo non. E onde era azul mañá é verde, e onde o mar facía ovelliñas coa espuma agora está chan. Nunca é igual, sempre cambia, sempre é o mesmo e sempre é diferente.

-Visto así…

-Non hai nada que ver, o mar non se deixa ver. Nunca ves como é, nada máis está aí. E non lle importa se ti vas a el ou non, se ti pasas por el ou non. Eu andei por todos os mares e o mar non me lembra, non sabe que existo sequera. Ai, este mal róeme as tripas.

-Chamo aos enfermeiros, doulle ao timbre?

-Non, non, deixa. Déixame. Non me fagas falar…

-En que pensas?

-En nada. No mar. Cando eu morra ha seguir alí. Aquí estou lonxe.” (Suso de Toro: “Oes, fálame do mar, ho”. Vieiros)

30/06/08

Los poetas, entre su ombligo, la vida o el amor. De ahí no hay quien los saque, dice Visor

"En España se lee más poesía que nunca", asegura. Algo que no le extraña en un país dado al verso, "el que más de Europa, aunque no lo parezca", comenta, y donde se prefiere leer a los poetas vivos que a los muertos: "Somos así de gilipollas". Él los conoce bien, los trata intensamente y los divide en dos clases que al final convergen en una. "Los hay de dos estilos, los que escriben del amor y los que indagan en la vida. Ahora, todos, al final se parecen en algo: siempre se creen el ombligo del mundo". (CHUS VISOR: "Todos los poetas se creen el ombligo del mundo". El País, ed. Galicia, Última, 27/06/2008)

26/06/08

La poesía "hace" el corazón

"La pregunta por la relación entre poesía y pensamiento ha llegado a ser uno de los tópicos de los encuentros poéticos. Aparentemente, el tema da para mucho, pero una termina preguntándose si no será ésta otra de tantas falsas dicotomías que se inventan, al nombrarlas, para poder hablar de algo, que de eso, al fin y al cabo, se trata.

Obtuve la respuesta de repente, mientras leía el Fiat umbra (Pre-Textos) de Isabel Escudero cuando, al darme cuenta de que levantaba los ojos del libro y me quedaba con la mirada perdida después de la lectura de uno de sus fragmentos, recordé un ejemplo que ponía Miguel Palacios en sus clases de Ética: el que lee filosofía, decía, levanta a menudo la cabeza, como hace un pájaro al beber. Así, lo leído se filtra, como el agua en la garganta del pájaro, y se asienta en el entendimiento. Pues bien, tomé conciencia, en ese instante, de que no estaba leyendo un ensayo sino unos poemas y que, sin embargo, hacía el mismo gesto; la misma necesidad había de dejar que el agua se filtrase y hallase su camino hacia el núcleo. Si, pues, para beber el verso hay que levantar la cabeza, ¿qué diferencia existía entre el poema y el pensamiento?

No obstante, fiel al principio de sospecha, volví a la pregunta: ¿era realmente el mismo gesto? ¿Acaso no había, en la recepción de un buen poema, además del placer del entendimiento, un cierto paladeo? Ciertamente, el verso se "saborea". Y esto, el sabor, al que los filósofos de la India llamaban rasa, es algo que viene dado por la buena elaboración, por la sabia combinación de los ingredientes. No otra cosa es la poíesis.

Pero si bien la poíesis es el arte de hacer poemas, el poema no es la poesía. El poema es algo más. Nos abre una ventana, a veces pequeña, a veces grande, sobre el mundo. Nos cuenta algo que, sin saber, sabíamos, y que reconocemos. El poema es una evidencia que nos asombra. (...)
Y repetimos lo que murmura, nos lo aprendemos de memoria (par coeur) y el corazón, entonces, el corazón que no había, se hace.Este hacerse el corazón no es cosa de artificio. (...)
Vuelvo al Fiat umbra. A medio camino entre el haiku y la sentencia popular o la métrica breve castellana, estos "farolillos" expanden su luz en mi penumbra. Brevemente, a modo de estampas para la imaginación o para la inteligencia, permitiendo ese sesgo de la mente que tanto abreva. Sirvan de ejemplo para lo dicho. Beber un sorbo y levantar la cabeza. Como el pájaro." (Chantal Maillard:Poesía y pensamiento. El País, Babelia, 21/06/2008, p. 2)

03/06/08

La poesía del fútbol

“la historia trágica de Abdón Porte, medio centro del Nacional de Montevideo. Rostro afilado, cabellera lacia, muy alto, tenacidad combativa. Corría el mes de marzo del año de 1918 y en Uruguay se jugaba en aquellos momentos el mejor fútbol del mundo. Abdón Porte tenía 27 años y era el ídolo de los hinchas del Nacional, aunque éstos no sabían que Abdón sabía perfectamente que había hecho ya la última gran jugada de su vida. Había entrado en un ligero declive del que era consciente, y se veía suplente de otro medio centro en la siguiente temporada.

Toda la hinchada tricolor (blanco, azul y rojo son los colores del Nacional) amaba a Abdón Porte, y aquel día de marzo el equipo derrotó por 3 a 1 en su estadio del Parque Central al Charley. Tras el partido, Abdón fue a festejar la victoria con sus compañeros. A la una de la madrugada se despidió de todos y dijo que tomaría el tren en la Estación Central. Pero algo sucedió cuando se quedó solo y cambió de idea, regresó al estadio. En medio de la noche, fue hasta el círculo central del campo, donde tenía la costumbre de reinar. Ya no le sustituiría nadie. Allí, en el centro mismo del estadio, se mató de un disparo en el corazón.

A la mañana siguiente, el cancerbero del equipo, que fue el primero en entrar en el estadio, encontró el cuerpo del medio centro. Junto al revólver, un sombrero de paja, con dos cartas. En una se despedía de los seres amados. Y en la otra -para que luego digan que literatura y fútbol están reñidos- unos versos copiados a mano:

"Nacional aunque en polvo convertido

y en polvo siempre amante

no olvidaré un instante

lo mucho que he querido

Adiós para siempre".


(ENRIQUE VILA-MATAS: Corazón tan tricolor. El País, Babelia, 31/05/2008, p. 8)

21/05/08

Luchas eternas por las cadenas

Anónimo dijo...

LLuvias negras se ciernen en la ontananza,

lagrimas que colman el fluir de los tiempos,

viejas sensaciones y añoranzas,

vuelven a repetirse en la base de nuestros cimientos,

Luchas eternas por las cadenas

que nos mandan al matadero,

y nos recuerdan las penas,

que día tras día pasan por el sumidero.

No podemos más,los amos nos aprietan,

quieren mas cadenas de las que tirar,

engañados, nuestro poder no respetan

aún más nos conseguirán separar.

como siempre, los siempre sucumbirán

y los pocos volverán a ganar

Cielo de extremadura

Poesía colgada en el blog de Guillermo Fernández Vara (Presidente de Extremadura)

15/05/08

El paso de la muerte

“Cuando era niño vio desfilar a los soldados invasores alemanes por las calles de Belgrado:

La tierra temblando, al paso de la muerte...

un pequeño perro blanco corrió hacia la calzada

y se enredó entre los pies de los soldados.

Una patada lo hizo volar como si tuviera alas.

Eso es lo que sigo viendo:

la caída de la noche. Un perro con alas.


Charles Simic

(Antonio Muñoz Molina: Boceto de Charles Simic. El País, ed. Galicia, 10/05/2008, p. 11)

08/04/08


Poeta

Pensarás: ¡vaya un trabajo

esa vida regalada!

Escuchar algo en la música

y, entre broma y broma, hacerlo propio.


O adaptando un alegre scherzo

en un flujo de estrofas

jurar que es como gime

un pobre corazón en el esplendor de los campos.


Y luego oír algo en el bosque,

entre pinos como monjes que guardan voto

de silencio, o en una cortina de nubes,

en la niebla que cuelga del aire.


Recojo un poco a la izquierda y un poco a la derecha,

e incluso, sin sentirme culpable,

algo de la picara vida,

recojo todo del silencio de la noche.


Komarovo, verano de 1919


Anna Ajmátova

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

Sauce

Y el haz de árboles vetustos.

PUSHKIN

Crecí en un silencio de arabescos,

en una estancia fresca, de niños a principios de siglo.

No me interesaban las voces humanas,

pero comprendía bien la voz del viento.

Amaba cardos y ortigas,

y sobre todo mi sauce de plata.

Buen compañero toda la vida,

sus ramas llorosas

abanicaban mi insomnio con sueños.

Y, quién lo dijera, le he sobrevivido.

Allí queda su tronco, y con voces extrañas

hablan otros sauces

bajo el cielo nuestro. Y yo callo...

Como si se hubiera muerto un hermano.

1940


Anna Ajmátova

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)


¿EN QUÉ es peor este siglo que los precedentes? Tal vez

en esto, que en la terquedad del dolor y la angustia,

alcanzó, sin poder curarla,

la llaga más profunda.


Al poniente el sol de la tierra aún resplandece,

y los tejados brillan en las casas con sus rayos,

pero aquí marca la muerte las casas con cruces

y llama a los cuervos, que se acercan.


Invierno de 1919


Anna Ajmátova

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

Plegaria

Dame años de acerba enfermedad,

fiebre, insomnio, sofocos,

despójame de mi hijo y de mi amigo

y del don misterioso del canto.

Ésta es mi plegaria en tu liturgia

tras el tormento de estos días tan largos:

que la nube que pesa sobre Rusia

se vuelva nubecilla en el fulgor de tus rayos.

1915

Anna Ajmátova

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)



AL LLEGAR la primavera algunos días son así:

bajo la nieve mullida reposa el prado,

los árboles murmuran risueños y desnudos

con el soplo de un viento tierno y elástico.

El cuerpo se sorprende sin peso,

uno no conoce su propia casa,

y la canción que aborrecía

canta, emocionado, como si fuera nueva.


1915


Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)



Puse la mesa para seis...

NO DEJO de repetir el primer verso

y corregir la palabra:

-«Puse la mesa para seis»...

Te olvidaste de uno, el séptimo.


Estáis tristes los seis.

Ráfagas de lluvia cubren vuestros rostros.

Cómo pudiste, en esa mesa,

olvidar el séptimo, la séptima...


Están tristes tus huéspedes,

aburrida la garrafa de cristal.

Desconsolados ellos, desconsolado tú,

y, más desconsolada, la que olvidaste invitar.


Sin alegría, sin brillo,

ah, no coméis ni bebéis.

¿Cómo pudiste olvidar el número?

¿Cómo te confundiste en el cálculo?


¿Cómo pudiste, cómo osaste no entender

que seis (dos hermanos, el tercero

-tú mismo- con tu mujer, y los padres)

eran siete -puesto que yo existo.


Pusiste la mesa para seis,

pero no se reduce el mundo a seis.

Para ser un espantajo entre los vivos,

prefiero ser un fantasma, con los tuyos,

(los míos...)

tímida como un ladrón,

¡sin rozar un alma siquiera!

Me siento en el lugar -la séptima-

delante del cubierto que no has puesto.


¡Por fin! ¡Volqué mi vaso!

Y todo lo que era preciso derramar,

-la sal toda de mis ojos, toda la sangre de las heridas-

desde el mantel al parqué.


Y ningún féretro, ninguna separación.

La mesa exorcizada, la casa despierta.

Como la muerte a un banquete de boda,

yo, la vida, presente en esa cena.


Nadie: ni hermano, ni hijos, ni esposo,

ni amigo; y un reproche, pese a todo:

tú -que pusiste la mesa para seis almas,

ni siquiera me pusiste en un rincón.

6 de marzo de 1941


Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)


SE FUE, no como:

sin gusto el pan.,

Como cal es todo

lo que alcanzo.


… Para mí, era el pan,

era nieve.

La nieve ya no es blanca,

el pan es sin sabor.


23 de enero de 1940

Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)


Tentativa de celos


¿Cómo te va la vida con otra?

Más fácil, ¿verdad? Golpe de remo.

¿Cuándo -¿pronto?- por un puente seguro

se alejó de ti el recuerdo


de mí, una isla que flota?

(En el cielo, no en el agua.)

Almas. No amantes,

sino hermanas son nuestras almas.


¿Cómo te va junto a una simple

mujer? ¿Sin divinidad alguna?

Tras haber derrocado a tu reina

(tú mismo privado del trono),


¿cómo vives?, ¿te preocupas?,

¿te enfadas? ¿Cómo estás al levantarte?

Con ésa que te ha atado al cuello

su tributo inmortal, el tedio, ¿cómo te va,


pobrecito mío? «-Estoy harto de convulsiones,

de dolor: voy a agenciarme un hogar.»

¿Cómo te va con cualquiera,

a ti, que fuiste elegido por mí?


¿Es la comida más comestible?

Y si te cansa, mala suerte.

¿Cómo puedes vivir con un idolillo,

tú, digno antes del Sinaí?


¿Cómo vives con ésa, tan distinta a nosotros?

¿Una extranjera, costilla de tu pecho?

¿La vergüenza, ese azote de Zeus,

aún no te ha herido la frente?


¿Cómo te va la vida? ¿Estás sano? Y las musas,

¿te llaman aún a veces? Y la dicha,

¿se hace ver? ¿Alguna vez? ¿Y esa llaga

inmortal -la conciencia- qué, mi pobre?


¿Cómo vives con un producto

del mercado? ¿Pesa mucho?

Tras el mármol de Carrara,

¿cómo te va con una prótesis de yeso?


Del mismo bloque tallamos a Dios,

para romperlo acto seguido.

¿Va bien una cienmilésima,

para ti, que conociste a Lilit?


¿Estás ya harto de esa mercadería

novedosa? Cansado de mi magia,

¿cómo te va con una mujer terrestre

que carece de sextos


sentidos?

Venga, con franqueza, ¿sois felices?

¿No? ¿Cómo se vive en un abismo sin profundidad,

amor mío? Cuesta, ¿verdad?

¿Te cuesta tanto como a mí con otro?


19 de noviembre de 1924

Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

El último brindis

Bebo por la casa devastada,

por el dolor de la vida,

por la soledad en pareja,

y también bebo, brindo por ti.

por el falso labio que me traicionó,

por el frío mortal en los ojos,

porque es el mundo adusto y brutal

y porque no nos ha salvado Dios.

1934

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

LE GUSTABAN tres cosas en la vida:

Pavos reales blancos, canciones al atardecer,

Y desgastados mapas de América.

Detestaba el lloriqueo de los niños,

Confitura de frambuesas para el té,

Y la histeria femenina…


Y yo era su mujer…


Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

APRETÉ las manos bajo el velo oscuro...

-¿Por qué estás tan pálida hoy?

-Con áspera tristeza

embriagué a mi amado.

¿Cómo olvidarlo? Salió tambaleante,

prietos los labios por el dolor.

Bajé tras él volando

hasta llegar al portal.

Sin aliento grité: -Era en broma

lo que dije; si te vas, moriré-.

Sonrió con calma extraña:

-No te expongas al viento.

Kiev, 1911

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)



DE PROFUNDIS… Mi generación

no saboreó apenas la miel. Y ahora

sólo el viento ulula a lo lejos, sólo

la memoria canta por los muertos.

Inconclusa quedó nuestra labor,

nuestras horas fueron horas contadas,

de la intuida división de las aguas,

de la cima de las altas cumbres,

del florecimiento y esplendor,

sólo nos separaba un leve suspiro…

Dos guerras, generación mía,

iluminaron tu camino terrible.

Tashkent, 23 de marzo de 1944

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

07/04/08

A los fiscales de la literatura


¿Ocultarlo todo para que la gente olvide

como nieve que se derrite o una vela?

¿En el futuro no ser más que un puñado de polvo

bajo la cruz de la tumba? No quiero.


Cada instante, temblando de dolor,

vuelvo a lo mismo:

morir para siempre. ¿Será por eso

que mi destino es comprenderlo todo?


Una tarde en el cuarto de los niños, entre muñecas,

la telaraña en el prado,

un alma que se condena por una mirada...

Comprenderlo todo y por todo sufrir.


Por eso (y al manifestarlo cobro fuerza)

someto a juicio todo lo más mío,

para que mi juventud conserve siempre

la desasosegada adolescencia.


MARINA TSVETÁIEVA


(Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poetica. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Ed. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

28/03/08


Mírote


Nun vaivén de suor núa, alzo a mirada para te ollar mellor.

Quéresme? Disme docemente.


Eu arqueo as cellas...

...nunca souben falar coa boca chea.


Mercedes Folgueira, ganadora del concurso de "Microrrelatos Eróticos" de Vieiros (28-03-2008)

14/03/08

¡Qué difícil es traducir a Safo!

“Se ha ocultado la luna. También las Pléuades. Es la media noche y las horas se van deslizando y yo duermo solitaria.””

(Traducción de Rafael Ramírez Torres: Bucólicos y líricos griegos. Jus, 1970)

Se fue la Luna

Se pusieron las Pléyades

Es medianoche

Pasa el tiempo

Estoy sola

(Traducción de José Emilio Pacheco: Tarde o temprano, Fondo de Cultura Económica, 1980)

“Se han puesto la luna y las Pléyades; ya es media noche; las horas avanzan, pero yo duermo sola.”

(Carlos Montemayor: Safo. Poemas, Trillas, 1986)

“Se pusieron, pues, la luna y las Pléyades. Y medias noches. Y resbala el tiempo. Y yo estoy acostada.”

(Traducción de Rubén Bonifaz Nuño: Antología de la lírica griega. UNAM, Nuestros Clásicos, 1988)

“La luna luminosa

Huyó con las Pléyades;

La noche silenciosa

Ya llega a la mitad.

La hora pasó, y, en vela,

Sola en mi lecho, en tanto,

Suelto la rienda al llanto

Sin esperar piedad.”

Joseph y Bernabé Canga-Arqüelles: Píndaro y otros poetas líricos griegos. Porrúa, Sepan Quantos)

El poema conservando métrica y aliteraciones (de Gabriel Zaid):

“La luminosa luna

Y las Pléyades

Se han metido en el lecho

Del mar. Medianoche.

Van pasando las horas

Primaverales.

Y yo sola en mi lecho”


“Siguiendo la pista falsa del origen popular, hice otros intentos que no se justifican más que de pilón” (Gabriel Zaid):

“La luna se meta al mar

Y se lleva las estrellas,

Y yo me voy a quedar

Mirando al cielo, sin ellas.

La luna apagó la luz,

Con las Pleias se acostó;

Y, a oscuras, pasan de largo

Las horas, la noche y yo.

Ya la luna se metió

Con la estrella más bonita,

Pero aquí me quedo yo

Para acostarme solita.”


(Gabriel Zaid: Un poema de Safo. Letras Libres, Marzo, 2008, p. 42 y 45)

13/03/08

La Mar de Vigo

"Alguien estuvo rehaciendo durante toda la noche la mar.

Ruidosamente, añadiéndole al agua viento, llevando de aquí para allá - navegación multiforme de temblorosas luces - las olas; todo el mar se desliza en la sombra sonora, solemne y poderoso ... las horas se tienden al sol y al viento en esta soledad, y largos son, el día y la noche ... la noche se acerca desde el mar, a tientas, mezcladas las ondas de tiniebla con las ondas marinas ... en la mano la copa de vino, me parece que puedo apoyar la frente en la oscuridad y en el viento ...con la noche, el mar ha llegado tan cerca, que suena en la almohada como en la playa y rompe junto a mi sueño ... te acuna el mar con lejanas memorias, siempre repetidas ... Amanece vivazmente, allegro en el cielo, en el viento, en el mar. Hemos estado viendo como Dios hace la mañana, después de haberle oido en la noche como rehace el mar. Por veces las manos de Dios bajaban hasta las aguas, poniendo la neblina verde y fria sobre las ondas."

Álvaro Cunqueiro: " ... Y en la noche, el mar " , en: Fábulas y Leyendas de la mar ( pag. 173 -Tusquets Editores - 1982)

04/03/08

Quién sabe porque me acuerdo de tí

“El poeta Jodásevich, que también había abandonado Rusia para instalarse en París, había escrito:


Va un peregrino, apoyado en un báculo:

Quién sabe porque me acuerdo de ti.

Va una carroza con las ruedas rojas:

Quién sabe porque me acuerdo de ti.

Se enciende una luz en el pasillo de noche:

Quién sabe porque me acuerdo de ti.

Siempre, en todas partes, por tierra y por mar,

O incluso en el cielo, me acordaré de ti…”


(Vasili GROSSMAN: Vida y destino (traducción de Marta-Ingrid Rebón Rodríguez), ed. Círculo de Lectores S.A., 2007, p. 388)

03/03/08

El último verano



Poema de foto-poemas osselin.

El poeta conquistador y explorador

“El poeta tiene, para Brines, dos dimensiones, la de explorador y la de conquistador. "Cuando explora se sirve de la intuición (que también es inteligente), y va derramando sus impresiones. Luego viene la reflexión, que es la tarea del que conquista. Y que tiene que ver con la lucidez. Es el momento de decidir si hay alguna palabra que sobra, si los términos que se han empleado son los que convienen".

Uno de los versos de su poema Mere Road dice: "Y soy como algún hombre que viviera perdido en una casa de una extraña ciudad". (FRANCISCO BRINES: "La idea central de mi poesía es el mundo como pérdida". El País, ed. Galicia, Cultura, 29/02/2008, p. 51)

27/02/08

La pareja


Cuando veo por la calle

Hombre y mujer de la mano

O cogidos por el talle

Pienso que riñen en vano

Reñían ayer a voces

Hoy no se dicen ni pío

Mañana quizás los roces

Serán memoria de un lío

Pasado mañana ríen

Cuando salen de paseo

Los disgustos se deslíen

Y despierta el deseo

El deseo de andar juntos

Y cogidos de la mano

Sin pensar en más asuntos

Que los planes de verano


Lorenzo Gomis

(El Ciervo, Febrero, 2008, nº 683, p. 48/9)

18/02/08

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais
atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos "C" brillar en la oscuridad cerca de la puerta de "Tanhauser". Todos esos momentos se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia.... es hora de morir" (Blade Runner)

09/02/08

Bajo el vuelo de cometas

Día húmedo y azul. En el Forum, bajo la placa fotovoltaica que nos cobija como un tejado inverosímil, miramos el mar adormecido. Las olas llegan cansadas, convertidas en una lámina plateada y finísima. Entre la orilla y el horizonte se interpone la inmensidad.

Yoshiko ya tiene su bicicleta y se siente una barcelonesa más pedaleando bajo las cometas que los niños vuelan en la playa. Nos acompañan sus amigas Naho y Satomi con sus bicis alquiladas para la ocasión. Llegamos hasta el puerto viejo y recorremos el Moll de la Fusta para terminar junto a la estatua de Colón. La ciudad chisporrotea: alegres oleadas de turistas bajan de las Ramblas para cruzar por la pasarela de madera hasta el Maremàgnum. Miro los blancos mástiles de los veleros. Los peces arañando la superficie oleosa del agua. Los alegres rostros de mis compañeras. La dulzura de este invierno mediterráneo. En mi memoria, un haiku:

Ware ima koko ni.
Umi no aosa no
kagiri nashi.

Yo, ahora, aquí.
El azul de un mar
que no tiene límites.

(