25/1/10

El 'Rimbaud' canario



A veces, cuando la noche me aprisiona, suelo sentarme frente a una cabina telefónica
y contemplo las bocas que hablan
para lejanos oídos.

Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar, yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas".

El País, ed. Galicia, cultura, 24/01/2010, p. 39

1 comentario :

Daniel dijo...

Muy bellas palabras. te recomiendo la lectura de "Tratado del enamoramiento" que escribe otro joven como tú. En: artemis(arroba)artemisleon.com