9/2/08

Catorce haikus

Pasa un velero.
Lo empuja un viento suave.

Pasa un velero.
Lo empuja un viento suave.
El mar en calma.


Si abres los ojos,
el cielo se despeja.
Huyen las nubes.

Cansadísimo,
me tumbo en el tatami.
En nada pienso.

Escribo a solas
cuatro poemas malos
y tengo frío.

El gato atrapa
dos moscas que copulan
de un zarpazo.

Cae una hoja.
Nada en mi pensamiento.
Sólo el silencio.

Flor del cerezo.
Una abeja escondida
sale zumbando.

Nubes grisáceas
se desplazan hacia el mar
sin lágrimas.

En la mañana
bañado de rocío,
desnudo el árbol.

Abro los ojos:
cielo azul, añil el mar.
Feliz, los cierro.

Ventana abierta.
Miro desde el tatami
las nubes blancas

Estelas blancas
en el azul del cielo.
Ningún sonido.

¡Guarda silencio!
Una mosca en el techo
está dormida.

Un viento suave
sobre el rostro del niño
mueve su pelo.

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