8/4/08


Poeta

Pensarás: ¡vaya un trabajo

esa vida regalada!

Escuchar algo en la música

y, entre broma y broma, hacerlo propio.


O adaptando un alegre scherzo

en un flujo de estrofas

jurar que es como gime

un pobre corazón en el esplendor de los campos.


Y luego oír algo en el bosque,

entre pinos como monjes que guardan voto

de silencio, o en una cortina de nubes,

en la niebla que cuelga del aire.


Recojo un poco a la izquierda y un poco a la derecha,

e incluso, sin sentirme culpable,

algo de la picara vida,

recojo todo del silencio de la noche.


Komarovo, verano de 1919


Anna Ajmátova

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

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