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28/3/23

Elegía a Ramón Sijé

 (En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas…
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
.
(10 de enero de 1936)

 

(Miguel Hernández, El viejo topo,  28/03/23)

18/1/15

Me han diagnosticado un cáncer de pulmón y otro de colon. Nunca pensé que envidiaría el estado de mi coche...


Me han diagnosticado un cáncer de pulmón y otro de colon. Nunca pensé que envidiaría el estado de mi coche...



Querido Carlos Herrera: Por primera vez no puedo culpar de mi ausencia a la desidia, ni alegar que una monada ciega de Denver me salió al paso y sin motivo alguno se encaprichó conmigo. Tampoco me servirá de excusa la vieja historia de cuando era un niño muy delgado y el viento al azotar me levantaba del suelo y me cambiaba de acera, de raza y de familia. 

Esta vez es el cáncer, amigo Herrera, esa cosa que yo pensaba que en mi caso sólo podría ser una mancha que, puesto en lo peor, haría una metástasis como de tebeo en la tapicería del coche. Cáncer de colon y cáncer de pulmón. Dos golpes en un solo mazazo. 

Fue algo desproporcionado, como encontrar un centollo en el interior de una almeja, pero, ¡qué demonios!, tantos años entre el humo del Savoy me enseñaron que la penumbra te salva del disgusto de que con la luz descubras que en la cola del piano no estaba sentada la mujer con la que contabas, sino el tipo impasible que viene a precintar las manos del pianista.

 Es una de esas veces en mi vida que la peor noticia no me la da Hacienda. ¡Qué quieres que te diga!, el caso es que lo he encajado sin pestañear, no porque sea un valiente, sino, sencillamente, porque siempre supe que el mío en la vida sería un viaje en el que inesperadamente al tren se le acabarían por detrás el humo, y por delante, las vías. No sé, Carlos, amigo mío, ...estas cosas ocurren y seguro que tienen algún sentido. 

Dice mi oncólogo que «la situación es muy comprometida» y eso significa que mi buena suerte puede haber cambiado a peor y que la vida ya no me dará la siguiente patada en el culo apócrifo de otro hombre. No importa. Ojalá pueda volver a tu lado. Y si no vuelvo, por favor, piensa que fue sólo porque me empeñé en el estúpido sueño de llegar por ferrocarril a una ciudad sin tren."           (José Luis Alvite , La Razón, 18/01/2015)


"No es una baja más. Adiós, maestro, adiós, amigo @alvitejos José Luis Alvite. Ser tu “mejor heredero” es una responsabilidad que llevaré con orgullo mientras viva para contarlo. Apagaré la luz al salir."

 Nacho Mirás Fole y Alvite
(Rabudopuntocom)

19/1/10

Bonnie... y Clyde




"Ni por listos, ni por desesperados les irá mejor que a otros
saben bien que la ley siempre ha ganado,
otras veces ya les dispararon
pero siempre supieron de largo
que la muerte es el salario del pecado.

Algún día se irán a pique juntos
y juntos descansarán sus cuerpos para siempre.

Habrá unos pocos afligidos,
para la ley será un alivio,
pero para Bonnie & Clyde será la muerte"

... Bonnie (la de Clyde)

"Este poema titulado La historia de Bonnie & Clyde cierra el libro (a la venta el 1 de febrero) que fue publicado en un periódico de Dallas poco antes de que la policía acribillara a balazos a la pareja. El poema inspiró la letra de la canción que Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot interpretaron en los años setenta y también una de las secuencias más desoladoras de la película que en 1967 sellaba por todo lo alto el mito." (El País, ed. Galicia, cultura, 17/01/2010, p. 45)

11/5/09

Bruselas, en el recuerdo de un ex-ministro de Cultura

"Al bajar del avión en Bruselas la nieve y el viento me hacen recordar los versos del poeta norteamericano Archibald Macleish: All night in Brussels the wind had tugged as my door,

"En Bruselas, anoche, tuve el viento a mi puerta:
tiraba de mi puerta y combaba los árboles,
y para mí, recién llegado en aquel país,
era un extraño viento que soplaba
sin cesar, envarando las paredes, el piso,
el techo de mi cuarto. No podía dormir
pensando que él también era un muerto extranjero
y, bajo tierra, sentía en el flujo del viento
las raíces tirantes, sin poder comprender,
recordando los vientos lacustres de Illinois,
a aquel extraño viento. Y en la arena sus huesos
escuchaban".

Son las cuatro de la tarde y ya es noche cerrada. Apenas vislumbro, desde la ventanilla del automóvil, alma alguna que camine por sus rectilíneas calles. Al llegar al Hotel Amigo, en la Rue de l'Amigo 1-3, me siento de nuevo como en casa. Voces en todas las lenguas, un ir y venir también tempestuoso pero, sin embargo, estas paredes discretas y confortables me calman de la inquietud." (CÉSAR ANTONIO MOLINA: Adiós, Bruselas. El País, ed. Galicia, Opinión, 09/05/2009, p. 31 )

4/5/09

Ya no

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besará al irme.

Nunca sabrás quién fuí
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué
ni cómo nunca ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fuí para tí
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú ya
no serás para mí
más que tú.

Ya no estás
en un día futuro
no sabré adónde vives
con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.

no volveré a tocarte.
No te veé morir.