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10/7/08

O mar dos mariñeiros

“Oes, fálame do mar, ho

-Como andamos hoxe?

-Feito unha porquería. Este tratamento déixame desfeito. O meu mal vese que non ten cura. Xa llo vexo na cara da miña muller cando ven verme. Como vas ti?

-Non sei. Supoño que vou tirando. Así que ti eras mariñeiro.

-Era. Son. Non son outra cousa, xa non podo ser outra cousa. A miña vida foi andar no mar.

-Oes, fálame do mar, ho.

-Que che fale. E que che hei falar…O mar…éche moi grande.

-Home, iso ben cho sei.

-E porque o sabes?

-Pois porque teño visto algún mapa do mundo. E téñoo visto na televisión.

-Que has saber. O mar éche moi grande. Máis grande que o mundo.

-Home, que o mundo…

-Pois é. Porque o mundo acábase, non acaba? Ti dalo andado. En auto ou en avión ou en tren, ti dalo andado, non dás?

-Home, si. E, se imos ao cas, o mar tamén.

-O mar non. O mar non ten límites. Ti vícheslle algunha vez límite ao mar?

-…

-Non ten, non ten límite. E non penses que é todo igual, porque é todo distinto, agora é así e o barco segue para adiante e logo o mar é doutra maneira, agora é liso e logo non, agora é manso e logo non. E onde era azul mañá é verde, e onde o mar facía ovelliñas coa espuma agora está chan. Nunca é igual, sempre cambia, sempre é o mesmo e sempre é diferente.

-Visto así…

-Non hai nada que ver, o mar non se deixa ver. Nunca ves como é, nada máis está aí. E non lle importa se ti vas a el ou non, se ti pasas por el ou non. Eu andei por todos os mares e o mar non me lembra, non sabe que existo sequera. Ai, este mal róeme as tripas.

-Chamo aos enfermeiros, doulle ao timbre?

-Non, non, deixa. Déixame. Non me fagas falar…

-En que pensas?

-En nada. No mar. Cando eu morra ha seguir alí. Aquí estou lonxe.” (Suso de Toro: “Oes, fálame do mar, ho”. Vieiros)

13/3/08

La Mar de Vigo

"Alguien estuvo rehaciendo durante toda la noche la mar.

Ruidosamente, añadiéndole al agua viento, llevando de aquí para allá - navegación multiforme de temblorosas luces - las olas; todo el mar se desliza en la sombra sonora, solemne y poderoso ... las horas se tienden al sol y al viento en esta soledad, y largos son, el día y la noche ... la noche se acerca desde el mar, a tientas, mezcladas las ondas de tiniebla con las ondas marinas ... en la mano la copa de vino, me parece que puedo apoyar la frente en la oscuridad y en el viento ...con la noche, el mar ha llegado tan cerca, que suena en la almohada como en la playa y rompe junto a mi sueño ... te acuna el mar con lejanas memorias, siempre repetidas ... Amanece vivazmente, allegro en el cielo, en el viento, en el mar. Hemos estado viendo como Dios hace la mañana, después de haberle oido en la noche como rehace el mar. Por veces las manos de Dios bajaban hasta las aguas, poniendo la neblina verde y fria sobre las ondas."

Álvaro Cunqueiro: " ... Y en la noche, el mar " , en: Fábulas y Leyendas de la mar ( pag. 173 -Tusquets Editores - 1982)

9/2/08

Bajo el vuelo de cometas

Bajo el vuelo de cometas

Día húmedo y azul. En el Forum, bajo la placa fotovoltaica que nos cobija como un tejado inverosímil, miramos el mar adormecido. Las olas llegan cansadas, convertidas en una lámina plateada y finísima. Entre la orilla y el horizonte se interpone la inmensidad.

Yoshiko ya tiene su bicicleta y se siente una barcelonesa más pedaleando bajo las cometas que los niños vuelan en la playa. Nos acompañan sus amigas Naho y Satomi con sus bicis alquiladas para la ocasión. Llegamos hasta el puerto viejo y recorremos el Moll de la Fusta para terminar junto a la estatua de Colón. La ciudad chisporrotea: alegres oleadas de turistas bajan de las Ramblas para cruzar por la pasarela de madera hasta el Maremàgnum. Miro los blancos mástiles de los veleros. Los peces arañando la superficie oleosa del agua. Los alegres rostros de mis compañeras. La dulzura de este invierno mediterráneo. En mi memoria, un haiku:

Ware ima koko ni.
Umi no aosa no
kagiri nashi.

Yo, ahora, aquí.
El azul de un mar
que no tiene límites.

(

Homogéneo, pero libre

Homogéneo, pero libre

A mí nadie me obliga a comprar nada. Soy libre. Y libremente me apunto a esto tan fantástico de hacerle un regalo a la persona a quien amas. Mi regalo es un haiku. Es uno de mis favoritos, de mi haijin favorito, Teneda Santoka.

Kokoro tsukarete
yama ga umi ga
utsukushisugiru

Las montañas, el mar...
Tengo agotado el corazón
de tanta hermosura.

(