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30/1/13

Pregunta el suicida... ¿para qué...?

"¿Qué es el amor? –preguntan los vírgenes. 

¿Por qué el amor? –pregunta los reprimidos. 

¿Cómo es este amor? –preguntan los enamorados. 

¿Cuándo hacemos el amor? –preguntan los amantes. 

¿Y para qué el amor? –pregunta el suicida. "



19/1/10

Bonnie... y Clyde




"Ni por listos, ni por desesperados les irá mejor que a otros
saben bien que la ley siempre ha ganado,
otras veces ya les dispararon
pero siempre supieron de largo
que la muerte es el salario del pecado.

Algún día se irán a pique juntos
y juntos descansarán sus cuerpos para siempre.

Habrá unos pocos afligidos,
para la ley será un alivio,
pero para Bonnie & Clyde será la muerte"

... Bonnie (la de Clyde)

"Este poema titulado La historia de Bonnie & Clyde cierra el libro (a la venta el 1 de febrero) que fue publicado en un periódico de Dallas poco antes de que la policía acribillara a balazos a la pareja. El poema inspiró la letra de la canción que Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot interpretaron en los años setenta y también una de las secuencias más desoladoras de la película que en 1967 sellaba por todo lo alto el mito." (El País, ed. Galicia, cultura, 17/01/2010, p. 45)

30/6/08

Los poetas, entre su ombligo, la vida o el amor. De ahí no hay quien los saque, dice Visor

"En España se lee más poesía que nunca", asegura. Algo que no le extraña en un país dado al verso, "el que más de Europa, aunque no lo parezca", comenta, y donde se prefiere leer a los poetas vivos que a los muertos: "Somos así de gilipollas". Él los conoce bien, los trata intensamente y los divide en dos clases que al final convergen en una. "Los hay de dos estilos, los que escriben del amor y los que indagan en la vida. Ahora, todos, al final se parecen en algo: siempre se creen el ombligo del mundo". (CHUS VISOR: "Todos los poetas se creen el ombligo del mundo". El País, ed. Galicia, Última, 27/06/2008)

8/4/08

Puse la mesa para seis



Puse la mesa para seis...

NO DEJO de repetir el primer verso

y corregir la palabra:

-«Puse la mesa para seis»...

Te olvidaste de uno, el séptimo.


Estáis tristes los seis.

Ráfagas de lluvia cubren vuestros rostros.

Cómo pudiste, en esa mesa,

olvidar el séptimo, la séptima...


Están tristes tus huéspedes,

aburrida la garrafa de cristal.

Desconsolados ellos, desconsolado tú,

y, más desconsolada, la que olvidaste invitar.


Sin alegría, sin brillo,

ah, no coméis ni bebéis.

¿Cómo pudiste olvidar el número?

¿Cómo te confundiste en el cálculo?


¿Cómo pudiste, cómo osaste no entender

que seis (dos hermanos, el tercero

-tú mismo- con tu mujer, y los padres)

eran siete -puesto que yo existo.


Pusiste la mesa para seis,

pero no se reduce el mundo a seis.

Para ser un espantajo entre los vivos,

prefiero ser un fantasma, con los tuyos,

(los míos...)

tímida como un ladrón,

¡sin rozar un alma siquiera!

Me siento en el lugar -la séptima-

delante del cubierto que no has puesto.


¡Por fin! ¡Volqué mi vaso!

Y todo lo que era preciso derramar,

-la sal toda de mis ojos, toda la sangre de las heridas-

desde el mantel al parqué.


Y ningún féretro, ninguna separación.

La mesa exorcizada, la casa despierta.

Como la muerte a un banquete de boda,

yo, la vida, presente en esa cena.


Nadie: ni hermano, ni hijos, ni esposo,

ni amigo; y un reproche, pese a todo:

tú -que pusiste la mesa para seis almas,

ni siquiera me pusiste en un rincón.

6 de marzo de 1941


Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

SE FUE


SE FUE, no como:

sin gusto el pan.,

Como cal es todo

lo que alcanzo.


… Para mí, era el pan,

era nieve.

La nieve ya no es blanca,

el pan es sin sabor.


23 de enero de 1940

Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

Tentativa de celos


Tentativa de celos


¿Cómo te va la vida con otra?

Más fácil, ¿verdad? Golpe de remo.

¿Cuándo -¿pronto?- por un puente seguro

se alejó de ti el recuerdo


de mí, una isla que flota?

(En el cielo, no en el agua.)

Almas. No amantes,

sino hermanas son nuestras almas.


¿Cómo te va junto a una simple

mujer? ¿Sin divinidad alguna?

Tras haber derrocado a tu reina

(tú mismo privado del trono),


¿cómo vives?, ¿te preocupas?,

¿te enfadas? ¿Cómo estás al levantarte?

Con ésa que te ha atado al cuello

su tributo inmortal, el tedio, ¿cómo te va,


pobrecito mío? «-Estoy harto de convulsiones,

de dolor: voy a agenciarme un hogar.»

¿Cómo te va con cualquiera,

a ti, que fuiste elegido por mí?


¿Es la comida más comestible?

Y si te cansa, mala suerte.

¿Cómo puedes vivir con un idolillo,

tú, digno antes del Sinaí?


¿Cómo vives con ésa, tan distinta a nosotros?

¿Una extranjera, costilla de tu pecho?

¿La vergüenza, ese azote de Zeus,

aún no te ha herido la frente?


¿Cómo te va la vida? ¿Estás sano? Y las musas,

¿te llaman aún a veces? Y la dicha,

¿se hace ver? ¿Alguna vez? ¿Y esa llaga

inmortal -la conciencia- qué, mi pobre?


¿Cómo vives con un producto

del mercado? ¿Pesa mucho?

Tras el mármol de Carrara,

¿cómo te va con una prótesis de yeso?


Del mismo bloque tallamos a Dios,

para romperlo acto seguido.

¿Va bien una cienmilésima,

para ti, que conociste a Lilit?


¿Estás ya harto de esa mercadería

novedosa? Cansado de mi magia,

¿cómo te va con una mujer terrestre

que carece de sextos


sentidos?

Venga, con franqueza, ¿sois felices?

¿No? ¿Cómo se vive en un abismo sin profundidad,

amor mío? Cuesta, ¿verdad?

¿Te cuesta tanto como a mí con otro?


19 de noviembre de 1924

Marina Tsvetáieva

(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

Bebo por la casa devastada

El último brindis

Bebo por la casa devastada,

por el dolor de la vida,

por la soledad en pareja,

y también bebo, brindo por ti.

por el falso labio que me traicionó,

por el frío mortal en los ojos,

porque es el mundo adusto y brutal

y porque no nos ha salvado Dios.

1934

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

LE GUSTABAN tres cosas en la vida

LE GUSTABAN tres cosas en la vida:

Pavos reales blancos, canciones al atardecer,

Y desgastados mapas de América.

Detestaba el lloriqueo de los niños,

Confitura de frambuesas para el té,

Y la histeria femenina…


Y yo era su mujer…


Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

APRETÉ las manos bajo el velo oscuro

APRETÉ las manos bajo el velo oscuro...

-¿Por qué estás tan pálida hoy?

-Con áspera tristeza

embriagué a mi amado.

¿Cómo olvidarlo? Salió tambaleante,

prietos los labios por el dolor.

Bajé tras él volando

hasta llegar al portal.

Sin aliento grité: -Era en broma

lo que dije; si te vas, moriré-.

Sonrió con calma extraña:

-No te expongas al viento.

Kiev, 1911

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

28/3/08

Mírote... Nun vaivén de suor núa


Mírote


Nun vaivén de suor núa, alzo a mirada para te ollar mellor.

Quéresme? Disme docemente.


Eu arqueo as cellas...

...nunca souben falar coa boca chea.


Mercedes Folgueira, ganadora del concurso de "Microrrelatos Eróticos" de Vieiros (28-03-2008)

14/3/08

¡Qué difícil es traducir a Safo!

“Se ha ocultado la luna. También las Pléuades. Es la media noche y las horas se van deslizando y yo duermo solitaria.””

(Traducción de Rafael Ramírez Torres: Bucólicos y líricos griegos. Jus, 1970)

Se fue la Luna

Se pusieron las Pléyades

Es medianoche

Pasa el tiempo

Estoy sola

(Traducción de José Emilio Pacheco: Tarde o temprano, Fondo de Cultura Económica, 1980)

“Se han puesto la luna y las Pléyades; ya es media noche; las horas avanzan, pero yo duermo sola.”

(Carlos Montemayor: Safo. Poemas, Trillas, 1986)

“Se pusieron, pues, la luna y las Pléyades. Y medias noches. Y resbala el tiempo. Y yo estoy acostada.”

(Traducción de Rubén Bonifaz Nuño: Antología de la lírica griega. UNAM, Nuestros Clásicos, 1988)

“La luna luminosa

Huyó con las Pléyades;

La noche silenciosa

Ya llega a la mitad.

La hora pasó, y, en vela,

Sola en mi lecho, en tanto,

Suelto la rienda al llanto

Sin esperar piedad.”

Joseph y Bernabé Canga-Arqüelles: Píndaro y otros poetas líricos griegos. Porrúa, Sepan Quantos)

El poema conservando métrica y aliteraciones (de Gabriel Zaid):

“La luminosa luna

Y las Pléyades

Se han metido en el lecho

Del mar. Medianoche.

Van pasando las horas

Primaverales.

Y yo sola en mi lecho”


“Siguiendo la pista falsa del origen popular, hice otros intentos que no se justifican más que de pilón” (Gabriel Zaid):

“La luna se meta al mar

Y se lleva las estrellas,

Y yo me voy a quedar

Mirando al cielo, sin ellas.

La luna apagó la luz,

Con las Pleias se acostó;

Y, a oscuras, pasan de largo

Las horas, la noche y yo.

Ya la luna se metió

Con la estrella más bonita,

Pero aquí me quedo yo

Para acostarme solita.”


(Gabriel Zaid: Un poema de Safo. Letras Libres, Marzo, 2008, p. 42 y 45)

27/2/08

La pareja


Cuando veo por la calle

Hombre y mujer de la mano

O cogidos por el talle

Pienso que riñen en vano

Reñían ayer a voces

Hoy no se dicen ni pío

Mañana quizás los roces

Serán memoria de un lío

Pasado mañana ríen

Cuando salen de paseo

Los disgustos se deslíen

Y despierta el deseo

El deseo de andar juntos

Y cogidos de la mano

Sin pensar en más asuntos

Que los planes de verano


Lorenzo Gomis

(El Ciervo, Febrero, 2008, nº 683, p. 48/9)

9/2/08

El Kokinshuu

El Kokinshuu

Admiro la belleza de los poemas del Kokinshuu. No son haiku sino waka, una forma más clásica, típica del interesantísimo período Heian (siglos X y XI), que no excluye la temática amorosa y la expresión abierta de sentimientos.

Karigomo no
omoimidarete
ware kou tou
imo shiru rame ya
hito shi tsugezu wa

Mis pensamientos
como juncos dispersos
por su amor penan.
Si no hay quien se lo diga,
¿podrá saberlo ella?