8/4/08

APRETÉ las manos bajo el velo oscuro...

-¿Por qué estás tan pálida hoy?

-Con áspera tristeza

embriagué a mi amado.

¿Cómo olvidarlo? Salió tambaleante,

prietos los labios por el dolor.

Bajé tras él volando

hasta llegar al portal.

Sin aliento grité: -Era en broma

lo que dije; si te vas, moriré-.

Sonrió con calma extraña:

-No te expongas al viento.

Kiev, 1911

Anna Ajmátova


(En: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva: El canto y la ceniza. Antología poética. Selección y traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés. Círculo de Lectores. Barcelona. 2005)

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